Hoy ha tenido lugar la premiere de la película Money Monsters, cuyos protagonistas son Julia Roberts y George Clooney. No voy a repetir lo que escribí en el post de ayer, así que voy a ir al grano: Nueva decepción y algún que otro collar de más.
Pero empecemos mejor cronológicamente. En el photocall Julia no pudo estar más desacertada con este mono de raya diplomática, además de que el pelo desmereció aún más el look. No sólo se ha cambiado el color para mucho peor, sino que llevaba una coleta baja semi suelta que hizo que se le alborotara todo. Si hace viento y tu pelo es rebelde, mejor opta por una coleta pulida. Encima llevaba una serie de pendientes a modo de ear cuffs de lo más ordinarios, y eso que a mí me gustan los ear cuffs, pero no estos.
Jodie Foster en cambio estaba fantástica con un vestido blanco de Max Mara, muy acorde a la hora del evento y al lugar. Esta mujer no envejece, es impresionante lo bien que se conserva. Hoy en día hasta se agradecen esas arrugas normales de sus 53 años (¡ya las quisiera yo para mí a su edad!).
Catriona Balfe también estaba encantadora con este dos piezas de Louis Vuitton. Aunque la sandalias no me vuelven loca, pero tampoco están mal.
Y pasamos a la alfombra roja de la noche. Con Julia Roberts la verdad es que no sé por dónde empezar. Bueno sí, diciendo que el vestido era de Armani Privé, después es un despropósito todo. El vestido está totalmente desfasado, el collar le sobra, el pelo parece que se lo ha coloreado su peor enemigo y encima, para terminar de rematar, ¡descalza! En fin, que me he quedado sin palabras.
Jessica Chastain es otra que no hay por donde cogerla. Con este modelo de Alexander McQueen me recuerda a Poppy Delevigne en la Gala del Met. Demasiado brillo, demasiado plateado, demasiado collar (no tanto como Poppy). El color tampoco le favorece.
Y vamos de mal en peor, Susan Sarandon de Jean Paul Gaultier sigue dejándonos looks para olvidar. ¿Era necesaria esa raja?
Naomi Watts da la impresión de que anoche se quedó de juerga y apareció hoy con el mismo vestido. Sí, ya sé que en esta ocasión el modelo es de Michael Kors, pero me da igual. Qué pereza, por favor.
Julianne Moore vestida de Louis Vuitton. Un desastre. Mejor no sigo porque me enervo.
De nuevo dejo para el final mi preferida: Amal Clooney vestida de Atelier Versace. Si me llegan a decir hace unos días que iba a elegirla a ella y además con un vestido de esta marca, lo hubiera negado rotundamente. Pero lo cierto es que, por más que no es santo de mi devoción, está más favorecida y más guapa que nunca. Lo único que le cambiaría son esos pendientes rojos (no puedo con ellos).
¿Qué pensáis vosotros de este segundo día?
Fotos: Reuters, Getty Images, Gtres online, Cordon Press, Wireimage, EPA, @sayidatimall, REX/Shutterstock.
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